" Año 1994, en un campamento de tres días en Rio Ceballos, Córdoba, nos juntamos una buena banda de jóvenes de distintas partes del país con un denominador común: todos habíamos sido víctimas del terrorismo de estado, con viejos desaparecidos, muertos, presos y exiliados. Contexto: Leyes de obediencia debida y punto final, los indultos, los vuelos de la muerte y la presidencia de un nefasto reelegido. No sabíamos muy bien qué, pero algo había que hacer. Y nació H.I.J.O.S. Después de esto la carta se difundió bastante, los medios hicieron lo suyo y la cosa "explotó": meses después éramos una organización de miles, con sedes en las principales ciudades mientras se armaban otras fuera del país, laburando en red, horizontalmente y arrancando nuestro camino, con el apoyo de organizaciones emparentadas y sorteando los escollos propios que supone el caminar. Afortunadamente ese camino sigue, renovado todo el tiempo, persiguiendo concretar aquellas intencion...